Tecnología

El confinamiento obligado por la pandemia del coronavirus COVID-19 ha disparado una creatividad generalizada, en la búsqueda de medios para la subsistencia y en esta coyuntura sin precedentes, el sector tecnológico está asumiendo un papel protagónico.

En términos de producción y comercio, tan venidos a menos por las rigurosas medidas sanitarias impuestas por los gobiernos, las empresas de la especie de Alibaba y Amazon se convierten en puntos de referencia, para nuevos modelos de negocio.

Si existen restricciones para salir de casa, a vender productos y a comprar el diario, entonces las necesidades se  solucionan a través de internet.

Ya no solo las empresas consolidadas y los emprendedores modernizados apuntan a contar con una tienda en línea, contar con un sitio web o anunciarse en directorios comerciales.

Miríadas de pequeñas empresas que apenas asomaban en el horizonte productivo y comercial, están depositando su confianza en las nuevas tecnologías, como puede apreciarse en las redes sociales, como Facebook y Whatsapp.

Farmacias, supermercados, establecimientos comerciales especializados, restaurantes y pequeñas empresas caseras de producción y venta de alimentos, por ejemplo, ofrecen enviar sus productos a través del servicio exprés.

A partir de ahora, ya nada volverá a ser igual. Los medianos y grandes empresarios ya lo sabían; pero ahora, a fuerza de la necesidad, muchos empresarios tradicionales que se resistían a entender y aplicar las tecnologías, ahora lo están haciendo o van a tener que hacerlo.

Pero la solución que aporta la tecnología, en este tiempo de crisis, no sólo repercute en el mundo comercial. Está presente en las actividades más variadas, a través de los medios más diversos.

En Costa Rica, por ejemplo, el sistema hospitalario estatal adoptó la iniciativa de suspender las citas médicas con los usuarios que padecen enfermedades crónicas, circunscribiendo el análisis de cada caso a una valoración sustentada en el expediente digital.

Con esta iniciativa, orientada a sofocar eventuales focos de contagio, el paciente de alto riesgo se mantiene en casa y cuando sus medicinas están listas, se le llama para que envíe a alguien a recogerlas.

De la misma manera, y con el fin de disminuir las probabilidades de contagio, las universidades están implementando sistemas para impartir lecciones de manera virtual y las empresas de servicios están recurriendo al teletrabajo.

Y ni se diga de los cursos en línea, para el aprendizaje académico y la práctica de las más diversas disciplinas deportivas y actividades de entretenimiento hogareño.

En ese mismo orden, en situaciones específicas donde se requiere la reunión de políticos, directivos, empresarios y otros profesionales para atender situaciones amplias y complejas, como la mismísima crisis del coronavirus,  se está recurriendo a la teleconferencia.

La utilización de los recursos tecnológicos se ha vuelto exponencial y la necesidad, ahora emparentada con la oportunidad, obliga a aprovechar a tecnología, como un recurso para solucionar la larga lista de necesidades que se van a ir presentando, por tiempo indefinido.

¿Cuáles estrategias han decidido implementar en su empresa?  ¿Tiene dudas de cuál puede ser su próximo paso?  Conversemos sobre su estrategia y con gusto podemos guiarle o implementarla por usted.   O bien envíenos un WhatsApp y empezamos por ahi… ¡estamos a la orden!

¿El COVID-19 está afectando su empresa? ¡Aproveche la tecnología!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *